No pasaste para nada desapercibido dos mil diez.
Te hiciste notar, me marcaste, pesaste.
Desde el principio (y desde antes) sabía que ibas a ser un año importante. Y lo fuiste.
Estaba preparada para los cambios que tenía que realizar, ya los sabía de antemano.
Empezar la facultad no era novedad, pero si mis experiencias en ella. Con muchos miedos al principio, poco a poco fui acostumbrándome, entendiendo como era tu ritmo. Y la pasé tan bien, me reí tanto, puteé algunas veces por ciertos trabajos o notas, pero aprendí bastante, y lo más importante: lo disfruté.
Y si sigo hablando de cambios, debo hablar de los inesperados. Esos que pensé que jamás pasarían. Me agarraron desprevenida, me sorprendieron, me impactaron. Nunca pensé en dejar de tener relación con vos, eras tan importante para mi, tan. Me ayudaste incondicionalmente, día y noche. Tantas risas, tantos llantos. Pero así sucedieron las cosas. Y así están, y creo que lo serán siempre.
No puedo no nombrar el cambio que nunca pensé que iba a llegar. Ese que pensé durante años, a veces deseándolo con ansias, otras veces pidiendo que nunca llegara. Junte todo el valor que necesitaba, y lo hice. Tenía que hacer un corte, el definitivo. Me hubiese gustado que lo entiendas, pero no puedo preocuparme por eso.
Ya no puedo preocuparme por el pasado. Creo que tuve un duelo suficiente. No se puede vivir negando lo innegable, cerrando los ojos a la luz. Algún día tenía que existir un final, un cierre de etapa, una vuelta de hoja, terminar un capítulo. Vivir continuamente en el pasado agota, asfixia, prohibe cualquier tipo de futuro. No sé si estos años son perdidos, sería muy negativa al decir eso. Aprendí muchísimo a nivel personal, más de los que aprendí en toda mi vida. Creo que ahora sé con seguridad que es lo qué busco, lo que deseo. Creo que ahora me quiero al menos un poquito más. Creo que ahora sé cuándo realizar el corte, para que no sea demasiado tarde.
Hoy dejo el pasado atrás. No quiero seguir viviendo en él. No quiero tener las misma preguntas de siempre: ¿qué hubiera pasado si...?. Lo que pasó, pasó. Prefiero cambiar mis interrogantes, prefiero preguntarme sobre el futuro, lo que vendrá. O ni siquiera. Vivir, y que venga lo que tenga que venir.
2011, bienvenido :)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario