Llegué a un punto que estoy totalmente frustrada. Tal vez un poco decepcionada. Pero me rendí.
No voy a esperar más nada de nadie. Cada día que pasa confirmo más mi teoría de que "todos en algún momento te decepcionan".
Espero demasiado de la gente que me rodea, tengo muchas expectativas sobre ciertas cosas, y al estar más alto... la caída duele más.
Siendo así no conseguí nada. O si. Pero también perdí. Creo que ahora ya no me queda perder más nada, bah si... siempre podría ser peor, no me puedo quejar.
Creo que de hoy en más, voy a dejar que las cosas fluyan. No voy a buscar más nada, ni esperar nada. Simplemente, voy a vivir, si las cosas llegan bien y si no... no me voy a amargar porque simplemente no las estoy esperando.
Es difícil, pero no imposible. Voy a ocuparme de mi, y de nadie más. Tampoco tan literal, porque no me sale ser una mierda. Soy egoísta, pero no puedo serlo totalmente.
Hoy ya no espero nada. Me rendí. No tengo expectativas ni esperanzas con respecto a todo. Salvo con la facultad. Pero hablando de amor y de relaciones con la gente, ya no espero nada. Nada
0 comentarios:
Publicar un comentario